Miré de reojo, como siempre. Leo y me paso rollos, los que menos se imaginan. Porque en la cabeza de algunos todo parece estar en 35 mm. Es rico a veces, como cuando caminas en otoño, el viento te vuela el pelo, las hojas caen, el cielo está gris y es tan cliché, pero aún así te juras en una película. Y le pones banda sonora y quieres que no acabe nunca.
No se acabará, la verdad es que falta harto, pero el guión es la peor wea del planeta. Las escenas son confusas, los diálogos no existen u ocurren sólo en tu cabeza. Igual es mejor, si saliera de ahí sonaría horrendo, como un manual del existencialista leído al revés o algo peor.

Pero me desvio del tema, como siempre.
Siempre creí que todo sería lindo y feliz. Porque soy emocionalmente pendeja y utópica. Igual es una linda combinación, una te hace tierna y la otra rabiosa, compleja. Un desastre lindo.
No todas las historias terminan bien, no siempre suena el teléfono cuando debería, ni te dicen "te amo" cuando lloras, ni pasas a la tercera cita, ni piensas racionalmente cuando deberías, ni te contienes, ni te tragas las lágrimas o sucede todo como lo planeaste. Pero quieres, lo deseas en el fondo de tu alma y te esfuerzas y vuelves a cometer los mismos errores que no te conducen a nada nuevo.
- Yo no soy igual que tú, ni tú eres como yo creía, creo o creeré.
Y te da rabia ser tan ingenua, pero por otro lado lo tenías claro.
- Entonces pensé que te pediría perdón pero no me arrepiento. Te pediría perdón, porque de verdad lo siento, pero no dejaría de hacerlo. ¿Entiendes? Yo se que debería ofrecerte mis disculpas si en el fondo te hubiera dolido, si de verdad te importara, pero volvería atrás y lo haría de nuevo.

En el fondo buscaba diversión, a la rápida, apasionante, aventureramente, con algo de perversidad, con otro resto de inmoralidad, dejado de costumbres de cortesía, irrespetuosamente. Tampoco fue la gran cosa, ni la mejor noche, ni desperté con la mejor de las sensaciones, fue como todo, fue como algo más, a pesar de las canciones.
- Fue como lo sentí en el momento y fue injusto pero fue emocionalmente coherente. En el fondo, estuve tan perdida como siempre y me dejé llevar.
No hubo palabras lindas ni sentí luces ni me quedé dormida tomada de su mano, creo que ni siquiera hubo ternura. Era otra cosa, era como exorcisar los demonios de la forma equivocada, como vengarme del que no me hizo nada, matar al villano equivocado. Pero en el camino algo salió mal y volví a salir pa atrás.
- ¿Entiendes? Volvería atrás y lo pensaría dos veces, pero quizás me volvería a equivocar.

Pero de todo sacas algo bueno, ahora tengo más motivos para entender algunas canciones, mas sentimientos encontrados, más gente borrada de la lista, más saludos incómodos. Y seguirá sumando. Alguien más a quien odiar y analizar hasta el cansancio. Porque aunque no me arrepienta tengo quejas.
- Cobarde, asustadísimo de sentir algo más, por eso sumas relaciones turbulentas, es la única forma de seguir sintiendo desencanto de la vida por razones concretas. Miedo a lo desconocido, a que no te entiendan, por eso sumas características similares que te llevan al fracaso.
Predecible al fin y al cabo. Distinto, pensante, inteligente, complejo y profundo, pero de todos modos predecible. No lo culpo, muchas veces hago lo mismo.
Ni la gran cosa, ni la mejor noche, pero distinto. Ni corazón ni mente, solo sentidos. Más tarde te pesan y la conciencia cristiana inculcada se resiente. Pero estuvo bien, quizás un poco más, como nunca antes. Sola al fin y al cabo, pero como suelen decir, es verdad todo eso de lo comido, lo bailado, lo rasguñado, lo gritado, lo escuchado...